El hombre en busca de sentido: Historia, Argumento y más

El hombre en busca de sentido es un libro escrito por el psiquiatra austriaco de nombre Viktor Emil Frankl. Esta obra esta ambientada en las vivencias personales del autor dentro de un campo de concentración, por lo que te insto a que sigas leyendo para conocer más sobre esta.

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El hombre en busca de sentido

Esta obra hace un análisis de la vida dentro del campo de concentración, además relata extensamente y con detalle sobre el encierro del autor en el campo de concentración de Auschwitz y otros sitios durante 5 años. Además narra como combate la tristeza y el pesimismo para seguir teniendo razones para vivir.

La historia también nos cuenta y analiza la psicología del prisionero después de ser liberado, por lo que se puede decir que esta obra nos narra las vivencias de todas esas personas que estuvieron en ese campo de concentración junto con el autor de este libro. Así como estos intentaron sobrellevar el encierro y luego su liberación.

Sobre el Autor

Viktor Frankl nace un 26 de marzo de 1905 y muere el 2 de septiembre de 1997 en Viena Austria, fue un destacado neurólogo, psiquiatra y filósofo. Es el fundador de la logoterapia y del análisis existencial.

Es uno de los sobrevivientes de los campos de concentración nazis, incluidos los de Auschwitz y Dachau donde estuvo desde el año 1942 hasta 1945.  A partir de toda esta experiencia decide escribir este best seller El hombre en busca de sentido.

Historia de El hombre en busca de sentido

La primera edición de El hombre en busca de sentido fue publicada en Alemania por Vicktor E Frankl en 1946, el cual tuvo un éxito sorprendente lo que hizo que se tuviera que sacar una segunda edición. Pero sin embargo esta segunda edición no tuvo el éxito de la primera.

Luego de 10 años de su primera publicación decide sacar una tercera edición traducida al español, para borrar el fracaso de la segunda pero tampoco llega la meta. Pero el autor decide sacar una cuarta edición de nombre El hombre en busca de sentido que fue traducida a más de 20 idiomas y es considerado uno de los 10 mejores libros de la literatura estadounidense.

En esta cuarta edición se le añadió un relato autobiográfico en donde se podían observar las nociones básicas de la logoterapia y del análisis existencial. Siendo esta edición un éxito absoluto.

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Argumento

El hombre en busca de sentido cuenta las vivencias del autor en los campos de concentración. Este libro se divide en 3 fases donde intenta dar respuesta a esta pregunta ¿Cómo afecta el día a día en un campo de concentración a la mente y a la psicología del prisionero medio?.

Todos esto sucede en los campos de concentración pequeños, donde realmente se llevaba a cabo el exterminio y no en los extensos y afamados campos de los que todos hemos oído hablar. A continuación les detallaremos información sobre la historia narrada en El hombre en busca de sentido:

Primera Fase

En esta fase de El hombre en busca de sentido se da en su totalidad dentro de los campos de concentración, en el cual describen los maltratos y las humillaciones que llegan afectar la mente de los prisioneros. Estos prisioneros estaban divididos en categorías para diferenciarlos:

  • El prisionero común es el más esclavizado y el que realiza los trabajos pesados que le exigen los superiores.
  • Y el capo es aquel prisionero que tiene cierto tipo de privilegios, por parte de los soldados y que tiene el permiso de ensañarse contra los prisioneros comunes.

Internamiento de campo

El autor cuenta que cuando llegaban al campo de concentración eran despojados de todas sus pertenencias, que los hicieran recordar a su familia o seres queridos. Ya que uno de los pensamientos constantes que tienen los prisioneros era regresar con su familia o en el peor caso mantener sus recuerdos a través de sus objetos personales.

Dentro del campo de concentración los prisioneros fueron víctima de robos, ofensas, golpes y hasta tortura psicológica con el fin de hacerles sentir que no valen nada. Aquellos prisioneros mejor portados, tenían derechos a ciertos privilegios que no se llegan a comparar con los del capo.

Los prisioneros no eran conocidos por sus nombres sino a través de números o apodos humillantes para ser identificados. A los prisioneros enfermos o con alguna discapacidad los hacían trabajar como si fueran personas sanas, aunque había casos que preferían darle muerte ya que no serían útiles en el campo de concentración.

Los prisioneros que cumplían sus trabajos eran premiados con tickets al azar que eran premios o bonos como podría ser una caja de cigarros por nombrar un ejemplo. El efecto que ocasionaba los tickets es que permitían diferenciar a los soldados entre los prisioneros comunes y los capos.

Dándole entender a los soldados que los prisioneros comunes tenían una  vida que no valía nada. Cuando estos prisioneros se trasladaban en el tren para el campo de concentración aproximadamente eran 1500 prisioneros, en cada vagón del tren iban entre 70 a 80 prisioneros vigilados por capos y soldados.

Todos estos prisioneros fueron engañados al creer que viajarían a conocer una fábrica de municiones, pero al observar que se acercaban a Auschwitz la pena y la tristeza los invadía. Los soldados los dividieron en dos filas, los de la izquierda eran aquellos que su destino final era la muerte y los de la derecha podían seguir viviendo con la condición de hacer trabajos forzosos, humillaciones y torturas.

Frankl tuvo la suerte de formar parte de la fila derecha, pero las humillaciones no se hicieron esperar ya que los prisioneros eran despojados de su ropa quedando completamente desnudos. Dentro de las pocas cosas que les regalaron a los prisioneros fue un jabón de baño, para que pudieran asearse.

Cuando llegaban al campo de concentración los prisioneros se tenían que olvidar de su vida pasada, la mayoría de los prisioneros le tenían miedo a la muerte y la posibilidad del ser el siguiente en la lista. Otros prisioneros optaban por el suicidio y tomaban la decisión de lanzarse contra la muralla eléctrica para así acabar con su vida.

Segunda fase

En la segunda fase el autor de El hombre en busca de sentidos nos habla de la apatía que caracterizaba a los prisioneros, es como si estuvieran muertos es decir sin emoción. Cuando llegabas a los campos añorabas tu hogar, tu familia pero de inmediato sentías repugnancia por lo que estabas viendo.

La vida en el campo

Aquí nos cuentan toda la inmundicia que los rodeaba, comentando las aptitudes de los prisioneros que se creían soldando, y los soldados que ejercían la brutalidad para hacer flaquear a los prisioneros. Todo esto que observó Frankl hizo que les recomendará a sus compañeros ser valientes y seguros por el tiempo que dure este infierno.

Mediante ese sentimiento de apatía los prisioneros se ayudaban en no pensar en todo lo vívido, lo que más les preocupaban eran los pensamientos de sus seres queridos. Además de que las necesidades básicas de cualquier ser humano se llegaban a pensar como una ilusión muy difícil de tener.

Para distraerse los prisioneros contaban chistes para mantener la esperanza intacta y olvidar los difíciles momentos vívidos allí. Frankl fue uno de los pocos prisioneros que llegaron a ganarse la confianza de los capos y de los soldados por su buena conducta y disposición para hacer trabajos forzosos, este fue premiado por su buena conducta para ascender en el área de la cocina.

El mantenerse ocupado ayudó a Frankl a mantener distancia con los pensamientos de su familia y seres queridos, la espiritualidad lo ayudo a mantenerse calmado todo el tiempo. Debido a su aptitud este también fue solicitado para ayudar a un campamento a sanar personas enfermas.

Este encierro lo ayudó en cierta forma a ser útil a pesar de las circunstancias que estaba viviendo, aprovecho el encierro para meditar y a encontrar a Dios. Consoló a su compañeros en los momentos de debilidad, cuando trabajó en la cocina les llevaba pan a escondidas de los soldados, es decir Frankl siempre trato de mantener su espíritu intacto.

Otra de las lecciones que le dejo esta experiencia es que nadie puede escapar del sufrimiento y tampoco del destino ya que forman parte de la vida. Pero toda esa hostilidad recibida le sirvió para mantenerse de pie sin darle placer a ninguno de ellos de verle derrotado, gracias a esto fue que pudo ir ascendiendo y optar por otras opciones de vida.

Pero el autor también cuenta que aquellos que permanecían desanimados. Y sin ningún motivo de vida eran los que se convertían en los muñecos para los más fuertes sobresalir.

Reseña: El hombre en busca de sentido / Viktor Frank

Tercera fase

En esta fase el autor cuenta a través de la psicología sobre el prisionero después de liberado, como era su actitud y su comportamiento. Y como tomo el ser libre nuevamente.

Después de la liberación

Cuando esto ocurre se produce en los prisioneros después de vivir en constante ansiedad un estado de completa relajación. Pero sin ningún sentimiento de alegría y es donde el autor les explica a sus compañeros que lo que ocurría era que todo les parecía irreal y que temían despertar parar observar que todo lo habían soñado.

Muchos de los prisioneros que fueron víctimas de la brutalidad solo querían reproducirla, además que sabían que todo el sufrimiento vívido nunca  podría ser compensado, pero el volver a casa después de haber pasado tan horrible experiencia les da la sensación de que no tienen nada que temer excepto de Dios. Donde el único sentimiento que puede describir la alegría o felicidad de verse libre, es la oportunidad de volver a ver a su familia nuevamente.

Reseña: El hombre en busca de sentido / Viktor Frank - Resumen Animado

Para finalizar podemos decir que Viktor Frankl nos enseñó que a pesar de estar privado de su libertad por bastante tiempo en un campo de concentración, siempre mantuvo su libertad espiritual intacta lo que le permitió hacer cosas durante el encierro que eran imposibles de lograr. Ya que gracias a el encierro despertó dentro de él, el deseo de apoyar sus compañeros prisioneros.

Como también se dio cuenta, que cuando recobraron la libertad ninguno de ellos logro alegrarse ya que en sus mentes estos todavía seguían encerrados por tanta amargura, tanto maltrato físico y psicológico sufrido. Lo cual es algo lógico en este tipo de situaciones donde las personas siguen sufriendo secuelas del encierro y todo lo vívido.

Este es un relato muy interesante a pesar de las circunstancias que llevan a su narración, pero que demuestra que todos los seres humanos, en algún momento han tenido que pasar situaciones trágicas pero que a pesar de eso; deciden seguir manteniendo su actitud y espíritu en positivo lo que hace que las circunstancias puedan ser más llevaderas.

Si quieres seguir conociendo sobre libros de literatura te dejare el siguiente enlace para que lo visites Los hijos del caballo.

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