Marley estaba muerto de Carlos Zanón ¡Relato!

Si los libros de relatos son lo tuyo, estás en el lugar indicado, pues “Marley estaba muerto” es uno de ellos, un libro con catorce relatos bastante dolorosos.

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Carlos Zanón, autor de la obra.

Marley estaba muerto

Marley estaba muerto es un libro que tiene catorce relatos ambientados en las fechas próximas a navidad y en la propia navidad. Creando así un contraste entre la felicidad de estas fechas con las historias de estos personajes flagelados, las Luces de colores que adornan el dolor y la miseria y la estrella en lo alto del árbol que los resalta y los hace aún más desgarradores.

Las historias de Zanón representan venganza hacia la realidad más cruda de la algarabía y emoción en esas fiestas en las que todos (o la gran mayoría) hacemos el papel de tontos que viven felices y nos disponemos a pasar noches de amor y paz.

Elvis Presley disparó entre ceja y ceja al tobogán donde su hija se partió el labio, y arriba en el cielo, Jesucristo le reprocha a su padre el haberlo enviado a la tierra. Allí arriba, Jesucristo le dice a su padre Dios: “Eso es un padre y no tú” y desaparece en el recuerdo donde, a lo alto de la Cruz, con la corona de espinas, miro hacia arriba preguntándose si eso realmente debía terminar de esa forma, con cuatro nubes negras y plañideras a sus pies.

El narrador, el pequeño niño que recuerda los cuentos que su madre solía contarle a él y a su hermana, que eran cuentos sobre Elvis y los Beatles, Jesús y Yahvé, sobre los padres malos y los padres buenos y también sobre los terribles. Junto a lo que le sigue, una nochebuena fantasmal donde una vieja cinta BASF de 90 minutos queda encajonada, porque no es necesario darle play para ver de nuevo aquella grabación de unas viejas navidades donde están todos, los vivos y los muertos.

Personajes y relatos

Hay algunos personajes de estos relatos que sí les gusta la navidad, es su fiesta favorita, y por eso, regresan a casa en navidad, lo malo es que navidad para él es en cualquier momento, así que puede aparecer en casa bajándose de un taxi.

 “Tío Noel Loco podía aparecer cualquier día en nuestras vidas pero nunca en Navidad. Una mañana cualquiera de abril, agosto o noviembre, un taxi paraba en medio de nuestra calle y de él se bajaba Tío Noel Loco disfrazado de Santa Claus”.

Hay algunos personajes que aparecen y desaparecen a través de los relatos, salen en unos, y regresan en otros, todos comparten la característica de que no tienen una pizca de espíritu navideño, y rechazan cualquier cosa que pueda aparentar tenerlo, aunque sea de forma mínima.

Como Dolores Santaolalla, una desarreglada y desastrosa mujer de quien se aprovechan los hombres cuando llega el día de cobro de su pensión por minusvalía psiquiátrica. Es muy probable que su imaginación gigante y su ansia de amor sea lo que le hace ver como novios a los hombres que se les acusa de abusar de ella.

Como el Turki que molesta mucho, molesta por gusto y molesta por trabajo, pero cuando mas molesta es cuando no responden bien su pregunta: “¿Lennon o McCartney?”, sin embargo; no le gusta molestar por navidad y hay quienes están hartos de su pregunta y han decidido ponerle un fin.

Una que otra situación bordea el límite de l desesperación. Cuando las lees se forma un nudo con lo que va quedando de tu alma, como la historia de aquella mujer a la que

“Le habían quitado los hijos uno por uno por ser mala madre, signifique eso lo que signifique”; y no te quedan ganas de seguir leyendo cuando vuelves a caer en la ansiedad y la angustia al leer que aquella mujer “No quería despertarse cada día y necesitar morirse”

Porque le atormenta el pensamiento de que sus hijos le prefieren muerta, que puede serles más útil muerta que viva.

En “Marley estaba Muerto” hay familias que se rompen, familias rotas, familias donde la violencia ya echó raíces; mujeres que son abandonadas y maltratadas, y hombres también, por supuesto. Hay hombres que espían por las noches a su familia y no con buenas intenciones, y menos mal qué hay un perro.

También hay un abogado que no puede olvidar a Laura, es mujeriego, bebedor, impertinente, que dice siempre que a partir de mañana será bueno; porque mañana es otro día, y siempre hay un mañana al que debemos acudir, mientras sea necesario hacerlo.

Además; hay un Romeo que abandonó a su Julieta por Ofelia; y una Julieta que:

“piensa que cuando dos personas se enamoran, ambas son conducidas a un momento y un lugar en que saben que han de matarse el uno al otro. Salvo raras excepciones, no lo hacen. Seguir con vida entonces es convertir el vino en agua y hacer del mundo un líquido tramposo que te torna miedoso”.

Hay niños; niños presentes y pasados, niños a quienes le robaron la infancia; niños que le piden consejos y regalos a un Melchor que apesta a cerveza y esconde una bolsa de deporte debajo de su asiento. También hay una niña que tiene la capacidad de despertar y traer al mundo los espectros de sus fallecidos familiares, para convocarlos a la mesa en navidad porque es muy doloroso prescindir de ellos y más en esas fechas.

Por otro lado, tenemos un Yahvé que siente envidia de Elvis Presley por ser “mejor padre que él” entonces, por venganza, crea a Los Beatles. Hay historias con mucho humor; humor negro, humor ácido y con un toque de amargura. Sin embargo, este humor nos abre los poros y nos ayuda a respirar de nuevo por un momento, luego de tanta tensión.

Y por supuesto está Marley, el amigo de Michael Head, pero

“Para empezar Marley estaba muerto. De eso no cabía la menor duda. Muerto desde hacía siete años. Muerto sobre un colchón que luego hubo que tirar porque nadie quería dormir en él. Muerto como el clavo de una puerta, de un tumor cerebral”.

Marley se pasea por la noche Barcelonesa en forma de espectro, de muerto y aparecido, porque es nochebuena, y esa, esa era la noche de Marley.

Y lo fue desde que Dickens nos enseñó que la navidad era un día de espectros, este es el tiempo que Marley, quien murió exactamente hace siete años, se le aparece a Ebanizer Scrooge para visitarlo con los respectivos espíritus a sus navidades pasadas, presentes y futuras.

Las navidades de “Marley estaba Muerto” son bastante ácidas. Dejan siempre un sentimiento frustrado en el lector, el reflejo de frustración de los personajes. La esperanza no tiene cabida. No tenemos certeza de como fueron las navidades pasadas, pero las presentes se ven tristes, sombrías, cuando no violentas. Y las futuras, no traen consigo alguna mejoría.

Mientras Dickens seguía teniendo esperanza en el futuro, en que podría este redimir al presente, que es el futuro de Dickens y Ebanizer Scrooge ya sabemos, o al menos tenemos sospechas, de todo lo que podemos esperar del porvenir.

Datos interesantes

También hay música, muy variada y en cantidad, en todos los relatos. Están los obviamente los ya mencionados Elvis Presley y los Beatles, Neil Young, Edith Piaf, Leonard Cohen, Roxy music, Roberta Flack, Manolo Escobar, Tom Jones y hasta “No me llames Dolores, llámame loca”

Sin duda, Marley estaba muerto, bordea la tenue línea de la marginalidad en cada uno de sus relatos. Pero esto no es lo mejor, lo mejor de estos relatos, así como se señala en las citas, es como el autor lo relata. La tensión que existe entre lo que se cuenta y lo que no. Es una literatura hermosa a pesar de la dureza con la que está impregnada, con frases fuertes e imágenes que golpean tus sentimientos.

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